Ariana Grande habla sobre su etapa de oufits oversize y botas altas: "Quería esconderme en algo muy cómodo"
Ariana Grande volvió a mirar al pasado para explicar uno de los estilos más recordados de su carrera. Su imagen de 2018, con sudaderas oversize y botas altas, no fue una estrategia de moda, sino una elección surgida en medio de una etapa emocionalmente difícil, marcada por dolor, vulnerabilidad y la necesidad de sentirse protegida, como reveló en Life in Looks de Vogue.
Un look nacido de un momento "extraño"
Durante su participación en el segmento Life in Looks de Vogue, Ariana Grande observó una fotografía de 2018 en la que aparece con sudadera amplia y botas altas, atuendo que definió como parte de una etapa "muy extraña" en su vida. La artista explicó que la ropa holgada le daba seguridad en un periodo en el que no contaba con la energía emocional para pensar en moda.
"Estaba procesando mucho y siempre quería refugiarme en algo realmente cómodo", explicó. "Pero recuerdo que las botas todavía me hacían sentir mal. La verdad es que, en ese momento, no tenía la energía mental para pensar en la ropa", declaró Grande, dejando en claro que su vestimenta funcionaba como una especie de escudo emocional.
Ese estilo coincidió con uno de los momentos más difíciles de su vida. En 2017, Ariana Grande enfrentó el atentado tras su concierto en Manchester, que dejó 22 muertos y cientos de heridos, y un año después sufrió la pérdida de su expareja Mac Miller, fallecido por sobredosis accidental, episodios que marcaron profundamente su estado emocional.
"Quería esconderme en algo realmente cómodo", dijo Grande al recordar cómo se sentía en ese entonces, dejando claro que su forma de vestir era una respuesta directa a emociones difíciles de procesar.
De refugio personal a influencia cultural
Aunque la sudadera oversize surgió como una necesidad personal, la combinación con botas altas y su característico peinado alto trascendió rápidamente el ámbito privado. Con el tiempo, ese look de la cantante se volvió inconfundible y pasó a formar parte del imaginario colectivo de sus seguidores y de la cultura pop.
La estética no solo definió una etapa de su carrera, sino que también inspiró tendencias y búsquedas en el mundo de la moda. Miles de fanáticos replicaron el estilo, transformando una elección íntima en una firma visual que aún se asocia con Ariana Grande.
Lo que comenzó como un refugio emocional terminó demostrando que la moda también puede funcionar como un lenguaje silencioso para expresar estados internos. En el caso de Ariana Grande, ese look evidenció cómo incluso los momentos de mayor vulnerabilidad pueden influir y conectar con toda una generación.
Al hablar sobre su icónico estilo de 2018, Ariana Grande mostró cómo la moda puede reflejar emociones y servir de protección en momentos difíciles. Aquella sudadera oversize, más que una tendencia, representó un proceso personal que dejó huella en la cultura pop y en la manera de entender la moda como espejo de lo interior.